Esto ha representado un cambio radical en la forma en que las personas se acercan al trabajo, con un aumento de 'smart workers' desde 2019 de aproximadamente diez veces.
Esta transformación radical ha redefinido el concepto de trabajo también gracias a la multiplicidad de ventajas que aporta tanto a las empresas como a los empleados. El smart working, de hecho, conocido también como "trabajo ágil", supera las reglas del trabajo tradicional ofreciendo la oportunidad de trabajar a distancia utilizando las tecnologías modernas. La necesidad de estar físicamente presente en la oficina se convierte en un recuerdo del pasado, y esto conlleva en consecuencia una mayor flexibilidad y niveles de satisfacción más altos. Hay que tener en cuenta que cuando se habla de trabajo a distancia, no se limita simplemente a trabajar desde casa. Los empleados tienen la posibilidad de explorar también lugares alternativos como, por ejemplo, los espacios destinados al co-working, que favorecen la productividad y su creatividad.
A continuación enumeraremos algunas de las ventajas indiscutibles de esta modalidad de trabajo, deteniéndonos en datos interesantes.
El sueño de un estilo de vida flexible
Una de las ventajas más evidentes del trabajo ágil es, como sugiere el nombre, la flexibilidad que ofrece. Las personas pueden organizar sus jornadas en función de las necesidades personales y laborales, creando un equilibrio armónico entre el trabajo y la vida privada, que antaño parecía solo un sueño irrealizable.Basta pensar en las ciudades frenéticas, donde los atascos y el tráfico son habituales. Gracias a la posibilidad de poder trabajar desde casa, este inconveniente puede convertirse en un recuerdo del pasado, permitiendo un ahorro de tiempo precioso y una reducción significativa del estrés debido a los continuos desplazamientos.
Según la Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible (2020), el smart working ha reducido el tiempo de desplazamiento diario en aproximadamente una hora y media, ahorrando 46 millones de kilómetros y reduciendo las emisiones de C02 hasta en 8 mil toneladas. Esta ventaja cotidiana conlleva un ahorro total anual de combustible de aproximadamente cuatro millones de euros.

Aumentar la productividad y mejorar la salud mental gracias al smart working
Creando un entorno de trabajo personalizado, el trabajo ágil permite alcanzar nuevos niveles de productividad. También desempeña un papel crucial en la mejora de la salud mental de los empleados. La flexibilidad que ofrece crea un equilibrio armonioso entre las necesidades laborales y los tan necesarios momentos de descanso y relax. Este equilibrio reduce significativamente los niveles de estrés, haciendo que las personas sean más felices y estén más sanas. Una encuesta realizada por Google Workspace en 2021 reveló que el 83% de los trabajadores considera que puede ser productivo trabajando de forma flexible. Los números son indicativos: el trabajo híbrido y el smart working pueden mejorar la satisfacción de los empleados, reducir el burnout y la rotación del personal y favorecer la productividad.
Encontrar el equilibrio adecuado: los controles del empleador
Naturalmente, los empleadores también tienen sus preocupaciones cuando se trata del trabajo a distancia. Implementar mecanismos de control para supervisar las actividades de smart working es fundamental, pero es esencial encontrar el equilibrio adecuado entre el seguimiento del rendimiento y el respeto a la privacidad de los empleados. Para encontrar un acuerdo adecuado, los empleadores pueden establecer objetivos claros, monitorizar las actividades en las plataformas digitales y evaluar el rendimiento para asegurar una correcta gestión del trabajo.
Smart working: la normativa
En Italia, el smart working está regulado por la Ley n. 81 del 22 de mayo de 2017. Para formalizar los acuerdos de trabajo a distancia, el empleador y el trabajador deben acordarlo por escrito, especificando las modalidades de trabajo, los objetivos y las medidas de protección de la salud y la seguridad de los trabajadores. Los días de trabajo a distancia se consideran días de trabajo ordinario, garantizando a quien trabaja los periodos habituales de descanso diario y semanal. Un concepto importante que no hay que olvidar es el derecho a la "desconexión".
Durante este periodo, se debe desconectar completamente de los dispositivos de trabajo, garantizando así el debido descanso diario y semanal.En resumen, el trabajo ágil es una etapa fundamental en la evolución de la cultura laboral en Italia. Gracias a la tecnología y a la flexibilidad, este enfoque moderno ofrece ventajas tangibles tanto a los empleados como a las empresas.
Manteniendo los controles oportunos y respetando las normativas vigentes, esta modalidad puede cultivar la productividad, mejorar el bienestar de los empleados y ayudar a las empresas a crecer, llevándonos hacia un futuro centrado en el bienestar laboral.
El ejemplo "Glacom": el trabajo con alma flexible
En el escenario empresarial actual, la digitalización y la innovación avanzan a ritmos rapidísimos, y en este contexto la flexibilidad laboral se posiciona como un pilar fundamental para el crecimiento y el éxito. Para nuestra empresa ha resultado muy importante adoptar modelos laborales flexibles, no solo para aumentar la satisfacción dentro de la compañía, sino también para aportar ventajas tangibles a toda la empresa.Siguiendo esta óptica, el modelo tradicional de oficina de 9 a 17 está destinado a convertirse en un recuerdo lejano. La evolución tecnológica global y las nuevas expectativas de los trabajadores han abierto el camino a modalidades de trabajo más flexibles y a distancia. Glacom se ha adherido plenamente a esta tendencia, identificando el smart working como algo que incrementa la satisfacción de los empleados y que resulta fundamental a la hora de aumentar la productividad general.
Los empleados gozan de la confianza para gestionar su propio tiempo y tareas, con un enfoque en el logro de los objetivos más que en un control excesivo.
Esta filosofía basada en la confianza alimenta un sentido de autonomía y promueve una cultura laboral orientada a los objetivos. Hay que considerar además que los horarios flexibles permiten a los empleados adaptar su rutina laboral en función de las necesidades personales y familiares, asegurando también una gestión de las vacaciones más 'elástica' para ofrecer un periodo adecuado de descanso y desconexión del contexto laboral. Las empresas actuales pueden aprovechar herramientas que ayudan, desde este punto de vista, a gestionar un modelo de negocio más flexible, como el time-tracking y los sistemas de gestión que permiten planificar y hacer un seguimiento del trabajo realizado, permitiendo a los empleados acudir a la oficina cuando sea necesario.
Esta combinación de flexibilidad y atención al bienestar de los trabajadores es esencial para crear un equilibrio armónico entre los compromisos profesionales y el tiempo libre. En consecuencia, estos enfoques preventivos y humanizados del tiempo de trabajo contribuyen de manera significativa a la disminución de los fenómenos de burnout, asegurando que los empleados se sientan renovados, motivados y menos expuestos al riesgo de agotamiento profesional. Todo esto conlleva también una marcada disminución de las ausencias y, por consiguiente, menos interrupciones en los flujos de trabajo y un mayor rendimiento general.
Hay que recordar que el entorno en el que se trabaja influye de manera importante en el rendimiento de las personas en la empresa. El objetivo al que aspira Glacom es, por tanto, permitir que los empleados operen en entornos que les resulten familiares, para obtener una profunda satisfacción laboral. Trabajar en remoto o con horarios flexibles significa ampliar la mente hacia conceptos ligados a la inclusividad, favoreciendo la diversidad y la riqueza del equipo empresarial. Adoptar este estilo en las empresas tiene, además, un impacto ecológico importante, ya que equivale a utilizar menos medios de transporte contaminantes, contener los consumos energéticos de las oficinas y minimizar el impacto ambiental.
Para concluir, la innovación propuesta por "Glacom" va mucho más allá de una simple política de smart working. Es una visión, un modelo a seguir para aquellas empresas que aspiran a la flexibilidad y a la mejora de la satisfacción de sus empleados, no solo en el presente sino también de cara a los desafíos futuros. Es una invitación a repensar los paradigmas laborales, poniendo en el centro a la persona, la eficiencia y un compromiso concreto hacia un mundo mejor.